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¿Por dónde empezar para construir?

Lo primero que tienes que saber es, que aquello que vas a construir tiene que ser como tú quieras, será un lugar en el que vivirás por años, así que tienes que poder hacer las cosas que te gusten en ese lugar, poder ver y tocar cosas que te agraden, invitar a la gente que quieres y que disfruten de tu espacio. No importa quien seas, tu casa debe ser un santuario para ti, tu lugar sagrado, aquel que contenga todas las cosas de tu vida que no puedes llevar contigo. Piensa que probablemente tus hijos crezcan en ese lugar y que se hagan adultos en ese mismo espacio. Imagina todas las cosas que pasan en una casa, cuántas vidas florecen dentro de aquellas paredes. Tu casa tiene que ser tal y como tú quieres. Cada espacio, de cada casa, tiene detrás los sueños y anhelos de alguien que, alguna vez, dialogó con su arquitecto. Comienza por definir qué cosas quieres que sucedan en tu casa, cómo te gustaría sentirte, qué actividades te gustaría realizar, qué lugar prefieres, cuánto te gustaría invertir. También es importante definir tus prioridades, para que tengas bien claro en que invertir y en que no. No olvides que todas las cosas cuestan. Si disfrutas lo estético, entonces invierte en un buen diseño arquitectónico, si quieres evitar problemas de mantenimiento, invierte en materiales de buena calidad y durables. Define estas cosas y el arquitecto sabrá como plasmarlas en tu proyecto. Justamente esa es la tarea del arquitecto: proyectar. Su significado es: "Idear, trazar o proponer el plan y los medios para la ejecución de algo." Si se te dificulta definir qué es lo que quieres construir, apóyate de tu arquitecto, te ayudará a entender todo mejor. Siempre pregunta todo lo que necesites saber Dicha y entendida la idea de aquello que se quiere construir, el arquitecto hará magia y crear un proyecto increíble. Hay muchas cosas que el arquitecto y otros especialistas deben hacer antes de empezar a construir, te escribo una lista con todo lo que se necesita antes de poner la primera piedra. El terreno. Puede ser que ya lo tengas, o bien, que te apoyes de tu arquitecto o de un asesor inmobiliario para que te ayuden con la compra. Recomiendo que antes de comprar tengas bien claro lo que quieres construir, de lo contrario el terreno puede ser una condición en tu contra. El proyecto arquitectónico. En este, se plasma el diseño general de lo que se va a construir, los espacios que lo componen, las medidas, el funcionamiento de cada lugar, los acabados, cómo lucirá todo, etcétera. Un estudio del terreno. Con este estudio sabremos el tipo de suelo y su capacidad para sostener la edificación. Un proyecto de ingenierías, en donde se definirán las estructuras de la edificación, el sistema constructivo a utilizar, y los diferentes sistemas que se requieren, como la electricidad, por ejemplo. Un presupuesto en donde se definan los costos de la edificación y también la forma y tiempos de pago. Un constructor, quien será el encargado de ejecutar obra, de contratar al personal necesario, y de comprar todos los materiales y equipos que se requieran para la obra. Muchas veces puede tratarse de tu arquitecto, el mismo que desarrolló el diseño. En otros casos, puede ser otra persona o empresa. Supervisión de la obra, el objetivo de esta es revisar que la edificación sea acorde al proyecto, tanto en dimensiones como en materiales y métodos constructivos. Puede tratarse de tu mismo arquitecto, o bien, puedes contratar a otra persona o empresa para que realice esta tarea. Espero que esta información te sea de ayuda, si te surgen dudas o quieres saber más, no dudes en escribir. ¿Haz contratado a un arquitecto? ¿Has construido alguna vez? ¿Te ha resultado útil? Escribe tu experiencias, y compártelas.

¿Por qué contratar a un arquitecto?

Hay muchísimas razones para contratar a un arquitecto, de hecho, no se me ocurre ninguna para no hacerlo. No, ni si quiera el dinero. En realidad, una de las grandes ventajas de tener a un arquitecto de tu lado, es que se encargará de hacer valer tu dinero y por lo general, te ayudará a ahorrar. Se dicen muchas cosas de los arquitectos. Hay una que en particular me causa mucha gracia, dicen que los arquitectos solo hacemos dibujitos. La verdad es que no recuerdo la última vez que dibuje algo. Los arquitectos no dibujan, toman la decisión del trazo. Todos somos habitantes en busca de reconstruir las experiencias que han quedado dentro de nosotros, es decir, aquello que somos. Los habitantes quieren que su casa sea tal y como la imaginan, que cumpla con todo lo que necesitan para vivir sus vidas del modo en que las viven; que cuando anden por esos espacios, sientan que les pertenecen; y que sus amigos y familiares reconozcan en aquella habitación, a su habitante. Una casa debe ser construida y posteriormente habitada. Pero... ¿Quién decide como ha de ser construida? ¿Es el arquitecto, o el constructor, o lo hace el habitante? La respuesta es que la arquitectura es un diálogo entre estos tres. Dicho esto, no es posible construir casas o edificios de forma coherente si se omite la participación del arquitecto, o del constructor (que en ocasiones suele ser el mismo), o peor aún, del habitante. Algunas personas acostumbran contratar solamente al constructor, pensando en que se ahorraran una buena cantidad de dinero al no incluir a un arquitecto. Eso, además de ser un error, es completamente falso. Imagina lector, cómo sería posible llevar un control económico sin desarrollar previamente una proyección de lo que se va a construir. ¿Resultaría imposible, no lo crees? Además, déjame decirte que el dinero es el menor de los males cuando se opta por no contratar a un arquitecto. Pueden ocurrir resultados catastróficos. El arquitecto no está ahí más que para dar una forma coherente, precisa y viable, a las experiencias e inquietudes de los habitantes y de los constructores.* Los habitantes aportan sus vivencias, sus formas de vida, ideales, estructuras familiares, su economía, en realidad todo aquello que son y que desean ser. La tarea del arquitecto es escuchar, pensar, resolver, saber bien entender todo lo que cada habitante aspira a habitar. Solo entonces, deberá emplear sus mejores técnicas, su más secretos dotes artísticos, la ayuda de sus colaboradores y de otros especialistas, para que por medio de un lenguaje altamente gráfico, resuelva aquello que hay que resolver, ese lugar que si el lector observa con detenimiento, vivirá dentro de él durante largo rato: la casa. Aquí al final, escribiré una lista de algunos de los beneficios de contratar a un arquitecto, a lo que llamaré la versión reducida de ¿Por qué contratar a un arquitecto? El arquitecto es un experto en entender las necesidades de los habitantes, sabe escuchar, observar y comprender aquello que, a los habitantes se les dificulta expresar. El arquitecto sabe de técnicas constructivas, de estilos arquitectónicos, de materiales y de acabados. Y lo mejor es que sabe diseñar, por lo que sabrá aplicarlos de manera correcta para que tu casa quede espectacular, pero sobre todo, como tu la quieres. El arquitecto conoce las normas y leyes de la construcción, es decir, sabe exactamente que está permitido y que no. Además podrá ayudarte a gestionar los permisos y licencias ante las autoridades competentes. Es deber del arquitecto, dentro de lo posible, ajustar el proyecto arquitectónico al presupuesto familiar. Él te asesorará desde el principio para lograr un proyecto económicamente viable. El arquitecto es un diseñador, así que además de acudir a su artista interior durante el desarrollo de tu proyecto, conoce las reglas y principios para que tu casa resulte bella y sea una obra de gran valor arquitectónico. El arquitecto está entrenado para resolver los espacios de tu casa, de manera que sabrá aprovechar cada metro cuadrado, eso hará que todos los espacios funcionen, que puedas hacer todo lo que necesitas incluso en los rincones pequeños; todo se sentirá más amplio y en armonía. El arquitecto sabe sobre la luz, el viento, sobre el clima y el entorno. Estos conocimientos aplicados en tu proyecto hará que tus espacios sean muy agradables, disfrutarás vivirlos; serán frescos o cálidos, según sea el caso. Inclusive, un arquitecto podrá ayudarte a que tu casa use poca o nada de energía, y así ayudaras al planeta y ahorraras algo de dinero. El arquitecto está entrenado para llevar el control de la construcción, esto te ayudará a cuidar el presupuesto y la calidad de la obra. El arquitecto, en pocas palabras, toma la decisión (en acuerdo con el habitante) de todo lo que significará la construcción, e incluso (hasta cierto punto) la forma en que se habitará la casa. Contratar a un arquitecto te proveerá de todos los planos y dibujos de tu casa, esto es muy útil para futuras remodelaciones, o si llegará el día de recrear tus experiencias en otro lugar y tuvieras que vender. Tener a un arquitecto en la concepción de tu casa, dará un valor agregado en todo sentido: Se verá mejor, se vivirá mejor, y gustará a todo aquel que llegue a habitarla aunque sea por un instante. ¿Haz contratado a un arquitecto? ¿Has construido alguna vez? ¿Te ha resultado útil? Escribe tu experiencias, y si sabes de más razones para contratar a un arquitecto, compártelas, que son infinitas. (*) Tomado del libro: El sentido de construir. Jesus Rágabo Anaya, 2006 Pag. 24